Esta página se tradujo automáticamente del inglés y no ha sido revisada por un profesional sanitario nativo. Si algo no queda claro, consulta la versión en inglés. Versión en inglés
Presión arterial alta (hipertensión)
También llamada: Hipertensión, HTA
Presión elevada de forma persistente en las arterias (lecturas en consulta de 140/90 mmHg o más). Normalmente no da síntomas, pero daña en silencio el corazón, el cerebro, los riñones y los ojos: es la principal causa evitable de ictus.
Abajo encontrarás referencias específicas de esta enfermedad. Las afirmaciones concretas y esta página no han sido revisadas clínicamente. Más información sobre este contenido.
Más de 1.000 millones de personas en el mundo; aproximadamente uno de cada tres adultos.
Qué ocurre en el cuerpo
Las arterias más rígidas, una mayor retención de sal y agua y la hiperactividad de los sistemas renina–angiotensina y simpático aumentan la resistencia vascular. El músculo cardíaco se engrosa para bombear contra ella y los vasos pequeños de los órganos se dañan.
Causas
- Hipertensión primaria (esencial) en alrededor del 90 %: genética más estilo de vida
- Causas secundarias: enfermedad renal, estenosis de la arteria renal, hiperaldosteronismo primario, apnea del sueño, enfermedad tiroidea, síndrome de Cushing, feocromocitoma, medicamentos (AINE, descongestionantes, anticonceptivos orales)
Factores de riesgo
- Edad
- Antecedentes familiares
- Consumo elevado de sal
- Sobrepeso
- Inactividad física
- Exceso de alcohol
- Tabaquismo
- Ascendencia africana o caribeña
- Diabetes y enfermedad renal
Síntomas
- Normalmente ninguno
- Los niveles muy altos pueden causar dolor de cabeza, alteraciones de la vista, dolor torácico o confusión (emergencia hipertensiva)
Diagnóstico: pruebas y exploraciones
- Mediciones repetidas en la consulta
- Monitorización domiciliaria o ambulatoria de 24 horas para confirmarla
- Pruebas de daño en órganos: albúmina en orina, función renal, ECG, examen del fondo de ojo
- Búsqueda de causas secundarias en personas jóvenes o casos resistentes
Tratamiento
Medicamentos y tratamiento médico
- Primera línea: IECA o ARA II, antagonista del calcio (amlodipino) o diurético tiazídico o similar, a menudo combinados
- Añadir espironolactona en la hipertensión resistente
- Objetivo habitual por debajo de 130/80 mmHg si se tolera
Operaciones y procedimientos
- Denervación renal en casos resistentes seleccionados
- Cirugía o angioplastia para causas secundarias concretas
Autocuidado, remedios caseros y estilo de vida
- Reducir la sal a menos de 5 g al día
- Dieta de tipo DASH rica en fruta, verdura y lácteos bajos en grasa
- Perder el exceso de peso: cada kilo reduce la presión en aproximadamente 1 mmHg
- Ejercicio aeróbico regular
- Limitar el alcohol; dejar de fumar
- Medirse la presión arterial en casa
Posibles complicaciones
- Ictus
- Infarto e insuficiencia cardíaca
- Enfermedad renal crónica
- Retinopatía y pérdida de visión
- Aneurisma y disección de aorta
- Demencia
Prevención
- Dieta baja en sal, peso saludable, ejercicio regular, alcohol con moderación
- Controles periódicos de la presión arterial desde la edad adulta
Pronóstico
Excelente cuando está controlada; el tratamiento reduce el riesgo de ictus entre un tercio y la mitad.
Cuándo acudir al médico
Mídete la presión arterial al menos cada 5 años (cada año si está elevada). Busca atención de urgencia si tienes una lectura muy alta con dolor torácico, dolor de cabeza intenso, debilidad o confusión.
Fuentes y lecturas recomendadas
Estas fuentes tratan esta enfermedad. No se han comparado con cada afirmación de esta página.
Enfermedades relacionadas
Resumen educativo, no consejo médico. El tratamiento varía según la persona y el lugar. Consulta a un profesional sanitario cualificado para el diagnóstico o la atención. Notas sobre el contenido y los modelos · Información de privacidad